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By Esmeralda Santiago

L. a. historia de Esmeralda Santiago comienza en los angeles parte rural de Puerto Rico, donde sus padres y siete hermanos, en continuas luchas los unos con los otros, vivían una vida alborotada pero llena de amor y ternura. De niña, Esmeralda aprendió a apreciar cómo se come una guayaba,
a distinguir los angeles canción del coquí, a identificar los ingredientes en las morcillas y a ayudar a que el alma de un bebé muerto subiera al Cielo. Pero precisamente cuando Esmeralda parecía haberlo aprendido todo sobre su cultura, los angeles llevaron a Nueva York, donde las reglas —y el idioma— eran no sólo diferentes, sino también desconcertantes. Cómo Esmeralda largeó l. a. adversidad, se ganó entrada a l. a. appearing Arts highschool y después continuó a Harvard, de donde se graduó con altos honores, es el relato de los angeles tremenda trayectoria de una mujer verdaderamente extraordinaria.

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Best Biography books

Fern: My Story

The much-loved television megastar Fern Britten tells her tale for the 1st time in her Sunday occasions bestselling memoir. For years now, Fern Britton has been generally enjoyed because the presenter ofReady regular prepare dinner, and, extra lately, co-presenter of This Morning with Philip Schofield. by no means one to turn away from a great chuckle or cry on nationwide television, she has none-the-less by no means mentioned herself to the general public, who prefer to maintain her inner most lifestyles deepest.

Mom: A Celebration of Mothers from StoryCorps

"[Mom] bursts with tales which are unvarnished, unhappy, humorous, clever, and so much of all, very actual. " -Chicago Tribune (Editor's selection)  Featuring StoryCorps' so much revealing tales at the topic, mother appears throughout a range of expertise to supply a wholly unique portrait of motherhood. In conversations among mom and dad and young ones, husbands and better halves, siblings and associates, the lifetime of the American mom unfolds.

Virginia Woolf: An Inner Life

Virginia Woolf is likely one of the such a lot influential figures in twentieth-century literature. She used to be unique, passionate, bright, devoted to her artwork. but so much writing approximately her nonetheless revolves round her social lifestyles and the Bloomsbury set. during this clean, soaking up e-book, Julia Briggs places the writing again on the heart of Woolf's existence, reads that existence via her paintings, and mines the novels themselves to create a compelling new type of biography.

Marcel Proust: A Life

This ebook is a magisterial account of the lifestyles and occasions of Marcel Proust, one of many maximum literary voices of the 20th century. in response to a number of lately to be had letters, memoirs, and manuscripts, it sheds new mild on Proust's personality, his improvement as an artist, and his masterpiece looking for misplaced Time (long identified in English as Remembrance of items Past).

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Se nos fue el día en comprar las cosas que necesitábamos para el apartamento. Si hubiera ella gastado menos tiempo buscando gangas, hubiéramos comprado más. Pero terminamos con mitad de las cosas que necesitábamos, y estábamos cansadas e irritadas cuando llegamos a casa. Habíamos pasado nuestro primer día en ny regateando por gangas. El segundo día fue igual. —Tenemos que comprarte un abrigo y ropa para l. a. escuela —dijo Mami. El invierno vendría pronto, dijo Tata, y con él, vientos helados, tormentas de nieve y días cortos. —El primer invierno siempre es el peor —explicó Don Julio— porque l. a. sangre todavía está rala de estar viviendo en Puerto Rico. Me imaginé a mi sangre espesándose hasta que pareciera siró, pero no sabía cómo eso me iba a mantener caliente. —Ojalá que nieve pronto —chirrió Edna. —¡Ay, sí! —exclamó Raymond. Dos días en Brooklyn y ya les gustaba todo lo que tenía que ver con los Estados Unidos. Tata los cuidaba mientras Mami y yo estábamos de compra. Los sentaba enfrente del televisor blanco y negro, les daba a cada uno un dulce de chocolate y les dejaba pasar el día mirando muñequitos, mientras ella se sentaba a beber cerveza y fumar cigarrillos. —¡Qué bien se portan esos nenes! —felicitó a Mami cuando regresamos—. Ni un pío de ellos todo el día. Graham street en Williamsburg period los angeles calle más ancha que yo jamás había visto. Estaba flanqueada por casas de apartamentos de dos y tres pisos, con tiendas en el primer piso donde se podía comprar de todo. Casi todas estas tiendas eran atendidas por judíos, como en los angeles marqueta, pero éstos no hablaban español. Tampoco eran tan amables, y no les gustaba regatear. En los angeles Graham street había restaurantes especiales para judíos. Se llamaban delis, y tenían símbolos raros en las vidrieras, y bajo estos, l. a. palabra kosher. Yo sabía que Mami no tenía los angeles menor notion de lo que quería decir, así que no le pregunté. Me imaginé que sería una golosina que sólo los judíos comían, por lo cual los delis les dejaban saber que l. a. podían conseguir adentro. Mami y yo no entrábamos a los delis, porque Mami dijo que a esa gente no le gustaban los puertorriqueños. En vez de ir a un deli, nos metimos a comer pizza. —Es italiana —me dijo Mami. —¿A los italianos les gustan los puertorriqueños? —le pregunté al morder el queso y los angeles salsa caliente que me quemó los angeles punta de los angeles lengua. —Son más como nosotros que los judíos —me dijo, lo cual no contestaba mi pregunta. En Puerto Rico, los únicos extranjeros que yo había visto eran los americanos. En dos días en Brooklyn, ya había encontrado a judíos y, ahora, italianos. Había otro grupo de personas que Mami me había señalado, los “morenos. ” Pero no eran extranjeros, porque eran americanos. Eran negros, pero no como los negros puertorriqueños. Se vestían como americanos, pero caminaban con un paso garboso que les hacía verse como si estuvieran bailando, sólo que sus caderas no eran tan sueltas como las de los hombres puertorriqueños. Según Mami, ellos también vivían en sus vecindarios, iban a sus restaurantes y no se llevaban con los puertorriqueños.

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